La Luna anaranjada
La Luna anaranjada Aunque había trabajado todo el día sin descanso, sus ojos ya se cerraban y las dulces canciones de su mamá Sofi, le daban mucho sueño, Lautaro no debía quedarse dormido. ¡Esta noche sin falta, subiría a la luna!. Bajo la cama estaba su abrigado polerón de pelos de gato negro, la mamadera con agua, una barrita de cereal y la caña de pescar con que pescaba peces de colores en el estanque. Su Tata que todo lo sabía, le había explicado cómo hacerlo: -Debes esperar a que la luna esté con la forma de una uña. -¿Cómo es la forma de una uña?. –Preguntó sin comprender. -¿Es que nunca te has fijado cuando tu mamá te corta la uñas?. –Explicó haciendo un dibujo sobre la tierra. -Bueno…Cuando al acostarte, la luna tenga esa forma y la veas brillando en la oscuridad, debes tomar tu caña de pescar, soltar todo el hilo del carrete y lanzar con todas tus fuerzas, para llegar muy alto y enganchar un cachito de la luna. -¿Entonces la...