EL NIÑO HORMIGA
Muy obediente, Lautaro se había comido un gran plato de garbanzos, sentía su panza llenita y merecía un premio. -¿Puedo ver televisión un ratito?. -preguntó entre bostezos, con un poquito de sueño. -Imposible. -respondió la mamá un poco alterada. -Esta casa está repleta de hormigas y necesito fumigar. ¿Que tal si sales a jugar al jardín?. -Buuu. -rezongó Lautaro con ganas de echarse sobre el sillón. -¿Alguien sabe donde está el insecticida?. -preguntó la mamá revisando bajo el lavaplatos. Lo dejé sobre el refrigerador. -respondió el papá. -El otro día encontré a Lautaro echándole al gato...Dijo que estaba hediondo y necesitaba colonia. -Ahhh...toda la razón. -dijo la mamá empinada sobre el refrigerador. Apenas salió, Lautaro se cruzó con una larga hilera de hormigas que avanzaba en orden militar, rumbo a la cocina de su casa y se agachó para advertirles. -Por favor no entren a la casa…Mi mamá acaba de encontrar esa cosa con olor a colonia, que usa para ma...