Y DONDE QUEDÓ LA NONITA VIEJA??


Era jueves feriado en Coquimbo y  sus tatas partían de viaje esa misma tarde, así es que Lautaro y sus papás, pasaron a visitarlos para despedirse. Cuando estaban sentados a la mesa y listos para  almorzar,  su tata entró muy apurado a la cocina y con una cara muy seria, les dijo a todos.
-La nonna se acaba de morir.
Aunque Lautaro no sabía exactamente lo que significaba morir,  su tata parecía estar muy triste y preocupado. 
El corazón le dio un brinco y pensó…¡Mi nunna!. 



































Con el corazón latiendo muy apurado, corrió hasta la pieza de sus tatas. Allí encontró a su nunna, sentada entre las maletas a medio hacer.














-¿Qué pasó nunna?. –Preguntó encaramándose sobre sus faldas.
-¿Recuerdas a la nonnita vieja?. –Volvió a preguntar ella.
-¿Tu mamá?.
-Si…mi mamá.
-¿Qué pasó?. –Insistió limpiando una lagrimita que caía por la cara de su nunna.
-Estaba viejita, había trabajado mucho y se sentía cansada. Le dolían los huesos y quería descansar, así es que decidió partir en un viaje muy largo.
-Mmmm. …Un viaje muy largo…–Reflexionó confundido. -¿Y si estaba tan viejita y ya no podía caminar… en que partió?.
-Bueno…la verdad, por ahora solo está durmiendo muy tranquilita. Tal vez mas adelante,  nos avise de que manera piensa viajar.


-Entonces… ¿Ya no la vamos a ver más?.
-Verla,  verla como te veo a ti o me ves a mí, no….Pero…
-¿Pero?.
-Igual como hicieron sus papás, sus abuelos y los abuelos de ellos…La nonnita vieja, va a dejar un poquito de ella en cada uno.
-¿Y cómo es eso…Con qué te vas a quedar tú?.
-Yo me voy a quedar con todo el amor que ella me dio, pero además, con la tía Pepa nos vamos a quedar con su habilidad para hacer tortas. Cada vez que comas un pedacito de la torta de naranja o esa de tres colores que tanto te gusta, la nonnita vieja,  que fue quien nos enseñó a prepararla, va a ocupar un pedacito de tu corazón. Más adelante, cuando tu mama también la prepare, la nonnita vieja seguirá estando entre  nosotros.

-¿Y mi mamá con qué se va quedar?.
-Tu mamá, ya se quedó con el color de sus ojos  y esa habilidad para hacer queques muy ricos. Creo que también se va a quedar con esa generosidad para invitar a comer o a dormir en su casa. La casa del tata Pancho y la nonnita vieja, siempre estaba llena de hijos, de amigos y de familia que llegaba a dormir o a almorzar.
- ¿Y yo…con que me quedo?.
-Mmmm …yo creo que esa nariz respingona tuya, se parece a la de ella.  Esto de las herencias puede ser un poco caprichoso…Unos se quedan con la simpatía de la abuela,  la amabilidad del papá que también se quedó con el gusto por el baile de su tío abuelo….Otros tienen la mala suerte, de quedarse con el mal genio del tío más gruñón de la familia…Ufff
-¿Y la Mina y el tío Luca se quedan con algo?.
-La nonnita vieja,  vivía con el alicate y el destornillador en el bolsillo, pero también hacía unas preciosas muñecas de género. Yo creo que tu tío Luca, se va a quedar con su ingenio y esa prolijidad para hacer todas las cosas muy bien hechas.
-¿Y la Mina?.
- La Mina….bueno…Ella  heredó el gusto por cocinar rico y además, creo que va a cumplir el sueño de la nonnita vieja, de estudiar en la universidad  y viajar mucho. Ella tuvo muchos hijos y no le quedó tiempo para estudiar.
Cuando llegó el día del funeral, la iglesia estaba repleta de hijos, nietos , sobrinos y amigos que decidieron acompañarla en su último viaje. La nonnita llegó en un cajón de madera muy brillante que pusieron al centro de la iglesia y luego rodearon con bonitas de flores de muchos colores. Algunos tomaron el micrófono para  leer poesías o cartas, que hablaban de la nonnita vieja y ese delicioso  pan de pascua  que preparaba para regalar en navidad, otros contaron de los preciosos vestidos que cosía para sus hijas o  la colección de guateros que ponía en todas las camas, cuando hacía frío. Alguien dijo que  la nonnita era rebelde y porfiada y Lautaro pensó…
-Yo también.
También hablaron de los veraneos en la casa de Curanipe, siempre llena de invitados  y otras cosas que Lautaro escuchó a medias,  porque se dedicó a correr por toda la iglesia.
De pronto…Por una de las ventanas entró un pajarito.



-Mira Lauti…entró un cometocinos.- Dijo su mami.  
Y el pajarito voló hasta pararse sobre el cajón de la nonnita vieja. Allí se quedó un buen rato,  cantando como si estuviera entre  las ramas de un árbol.
-¡Mira nunna… –Exclamó  Lautaro emocionado. –Tu mamá  se convirtió en pajarito!.
-Verdad.  -Afirmó la nunna muy contenta. - A ella le fascinaban los pájaros.

Cuando el pajarito se cansó de cantar,  se puso a aletear preparándose  para volar. Antes de salir de la iglesia, decidió pasar a despedirse de cada uno de sus hijos y se paró un ratito sobre la cabeza de su nunna.











Después, fue a revolverle el pelo a  la tía Pepa, a la Toñita, a Jaime, a Pato, a Joaco  y a los otros hijos que habían viajado,  para estar con ella por última vez. 







Todos en la iglesia,  estaban muy callados y emocionados de estar allí, para acompañar  a la nonnita vieja  en su último gran viaje...
Rodeada de flores y  vestida de pajarito.





                                                                                                                        FIN

Comentarios

  1. Es una maravillosa forma de recordar a los abuelos y explicar a un niño su partida....bella historia

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