EL TREN


Lautaro ya es grande  porque anda solo en bicicleta, tiene su propia pieza con una linda lámpara de avión y además,  va al jardín donde puede jugar con otros niños y aprender muchas cosas. En septiembre cumplirá cuatro y pronto irá al colegio con uniforme.
Lautaro es muy simpático, cariñoso e inteligente, pero a veces, solo a veces, es un poquito desobediente. Especialmente a la hora de comer. Aunque lo rete, le cuente cuentos o le cante canciones, su mamá no consigue hacerlo almorzar sentado. Lautaro se sube a la silla y  come una cucharada, da tres vueltas por la cocina y  come otra cucharada. Juega un poco con su camión o pinta en la pizarra y come otra cucharada. 

El problema es que todos los días al terminar de comer, la cocina queda toda revuelta, la mamá muy  enojada y Lautaro con un terrible dolor de estómago.
El otro día, cuando su mamá estaba sirviendo la comida, llegó de sorpresa la Mimí;  Una señora que aunque se ve muy joven, es la bisabuela de Lautaro. Al verlo corriendo de allá para acá, se puso muy seria y le preguntó:
-¿Cuándo terminas de almorzar te duele la guatita y te sientes con mucho sueño verdad?. –Lautaro abrió sus ojos  impresionado y movió su cabecita de arriba abajo, para responder que sí…Siempre le dolía la guatita después de almorzar. –Entonces siéntate muy quieto que te voy a contar algo. –Y sin decir ni pío, Lautaro se sentó muy derechito en su asiento.  –Aquí dentro. –Dijo la Mimí mostrándole su pancita. –Hay un tren con muchos vagones. Cada vez que  comes una cucharada y masticas con mucho cuidado, la comida se desliza por  tu lengua  y llega a  tu estómago,  que es como una gran estación  donde el tren espera.

-Un tren.-Repitió Lautaro impresionado.
- ¡Pero aquí  viene lo más increíble!. –agregó  la Mimí, abriendo unos ojos muy grandes.
-¿Qué?. –Preguntó con curiosidad y abrió su boca muy grande para comer otra cucharada de charquicán. Estaba ansioso por llenar su tren.
- Al llegar abajo,  los porotitos verdes, el zapallo, la carne o las papas, se convierten en pequeñas personitas.
-¿Cómo yo, mi papo o mi mamá?. –Pregunta  ahogado por la emoción.
-Bueno…No exactamente. Solo te puedo decir, que tienen  muchas formas y colores diferentes y les encanta viajar en el tren. Allí se acomodan en los asientos y conversan muy contentos, esperando la hora de partir.  Cuando ya terminas tu plato y todos los vagones están llenitos de pasajeros, el conductor  del tren, toca su pito y echa a andar el motor…Chucu, chucu, chucu, chucu..

-¿Y qué hacen los pasajeros?. – Insiste ansioso por ver partir su tren.
-Ahhh….Esa es la parte interesante. –Sonríe Mimí. –Dentro de tu cuerpo  hay muchas estaciones y en cada una de ellas, se bajarán algunos de estos pasajeros,  para  ayudarte a crecer y ser muy sano. Unos bajarán en el corazón y lo ayudarán a latir muy fuerte y claro. Otros bajarán  en el hígado, los riñones  o en los pulmones para que puedas  respirar mucho aire. -¡Listo…Ya puedes bajar!. –dijo la Mimí al darle su última cucharada. –Seguro que ahora no te dolerá la guatita.
Con algo de desconfianza, Lautaro bajó de la silla y comenzó a pasearse por la cocina, esperando ese conocido revoltijo en su guatita, pero nada.
-¿Quieres saber por qué antes te dolía la guatita y te sentías cansado después de almorzar?.
-¿Por qué?.
-Porque cada vez que  comías una cucharada y te parabas a jugar, el conductor de tu tren  pensaba que los carros ya se habían llenado. Entonces  tocaba el pito y echaba a andar el motor.


-¿Verdad…Y los pasajeros?. –Insistió muy atento.
-Imagina al pobre conductor del tren …¡Iba y venía, iba y venía, una y otra vez!. ¿Cuántos viajes habrá hecho con tanto subir y bajar de la silla antes de terminar tu plato?. Y que hablar de los pobres pasajeros…Seguro que algunos bajaron solitos en su estación y tuvieron que trabajar mucho más, que si hubiera llegado un vagón lleno de trabajadores.
Desde ese día y aunque Lautaro siempre tiene ganas de correr y jugar, se acuerda de su tren y se queda en la mesa muy quietecito, hasta terminar toda su comida.


                                                            FIN

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